22/06/2023 10:01

¿Cumplen las térmicas privadas al 100% con la generación de energía?

Las principales generadoras térmicas (Enersa, EMCE, Lufusa II, Lufussa III, Comercial Laeiz y Elcosa), apagan sus plantas de generación provocando indisponibilidad de energía térmica y, en consecuencia: interrupciones a nivel nacional.

Contrario a lo manifestado por el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) y La Asociación Hondureña de Productores de Energía (AHPEE) en sus comunicados, dónde aseguran que las generadoras “han cumplido al 100% con la producción de energía que requiere el país”, los datos del Centro Nacional de Despacho demuestran que ha existido indisponibilidad hasta de 177 MW. Situación que nunca antes había ocurrido en tal magnitud.

En aras de la transparencia, el Centro Nacional de Despacho publica diariamente el informe de indisponibilidad de energía de las plantas térmicas. La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) estima que por cada MW que estas empresas dejan de producir 1,500 hogares quedan sin el servicio de energía.

Actualmente, Honduras requiere del total de la potencia firme que estas plantas térmicas deben generar según sus contratos, ya que las centrales hidroeléctricas minimizaron la producción debido a la caída de los niveles de sus embalses por las altas temperaturas.

El fenómeno climático también afecta al Mercado Eléctrico Regional (MER) que antes proveía al país de 180 MW y ahora únicamente vende 17 MW. Insuficientes para suplir el heredado déficit de143 MW requeridos para proporcionar el servicio de energía eléctrica a la población.

Esta indisponibilidad por parte de las generadoras térmicas se suma al sabotaje que inició con dos ataques a la Central Hidroeléctrica Patuca III: el derrame de 14 barriles de aceite y la caída de dos vigas en una de las unidades de generación de Energía al levantar con grúa una compuerta de más de 35 toneladas.

El Gobierno de la presidenta Xiomara Castro, que desde el primer día emprendió un plan para rescatar la ENEE y declaró el servicio de la energía eléctrica como un bien público, está implementando una serie de acciones en el corto, mediano y largo plazo para mitigar los impactos del sabotaje y la contingencia energética en la población hondureña.